Mentalidad industrial en idioma inglés

Pienso que la cultura, la educación (o mejor, en un sentido más amplio, la formación), y el idioma tienen una gran influencia sobre el desarrollo económico.

Como detalle, me gustaría valorar cómo en inglés, al entablar una conversación, o al leer un periódico, se habla sobre esta o la otra “industria”. “What industry do You work in?”

En español, hablariamos de sector o actividad. Pero el inglés, hablado en la primera potencia económica del mundo (por hechos como este, entre otros muchos miles, que son las que componen una cultura de esfuerzo, innovación y libertad) ya habla de “industria”, que implica una visión a largo plazo, la búsqueda de volúmenes, de reducción de costes marginales y de incremento de la calidad como clave para el aseguramiento de una ventaja competitiva,… es un buen punto de partida, hablemos del sector (el que sea!) al que vamos a aplicar esas premisas.

Por cierto, acabo de descubrir un verbo en el diccionario de la Real Academia, que no conocia, y que me resulta inspirador:

“INDUSTRIAR: ingeniarse, bandearse, sabérselas componer”

Thinking outside the box

Pienso que vivimos en un país de extremos, que nos gustan los bandazos. Pasa, a mucha gente en esta nuestra España, buscar o apoyar las soluciones extremas, que aparentemente son las más fáciles, por su simplicidad.

Y creo que no es así. El incremento en el apoyo a partidos políticos “populistas” es una prueba de esta simplificación. No es sólo un fenómeno español, está dándose en muchos países de Europa, y en Estados Unidos.

Pasa también en la política económica y en las ideas de la gente sobre “a que hay que dedicarse”. Hace 40 o 50 años había un acuerdo en que España debía desarrollarse industrialmente. Y así lo hizo.

Cuando llegaron las dificultades, que llegan tarde o temprano, porque todos los proyectos pasan altibajos, en vez de continuar por una vía de especialización y de búsqueda de valor añadido, y de apoyo a la innovación concreta y de producto, quisimos convertirnos en una economía de servicios.

Y, con la crisis en marcha, animamos al emprendimiento, en un país que había abandonado la formación profesional, y las oportunidades que, en determinados caracteres emprendedores, la combinación de formación y emprendimiento pueden generar.

Creo que España, en definitiva, necesita apoyar más decididamente el emprendimiento, la innovación y la internacionalización en el sector industrial.

Creo que, en estos tiempos de Internet, eso puede suponer pensar … “outside the box”.